El informe Estudio del mercado de las NSP (nuevas sustancias psicoactivas) y su impacto en la juventud española, elaborado por Episteme Social, analiza las dinámicas actuales de las nuevas sustancias psicoactivas (NSP) en España, con especial atención a las catinonas sintéticas y otros estimulantes emergentes. El trabajo aborda tanto los patrones de consumo como las transformaciones del mercado, los riesgos asociados y las respuestas institucionales existentes, poniendo el foco en la población joven y en los nuevos contextos de acceso y uso.
Según el estudio, el fenómeno de las NSP se caracteriza por una elevada capacidad de adaptación del mercado. A diferencia de otros mercados más consolidados, estas sustancias aparecen y desaparecen con rapidez, impulsadas por procesos de innovación química que permiten eludir temporalmente los sistemas de fiscalización. Esta dinámica, descrita como una lógica de «gato y ratón», provoca una sustitución constante de compuestos y genera un escenario de gran variabilidad e incertidumbre.
Las catinonas sintéticas constituyen actualmente el núcleo del fenómeno en España. Aunque existen otras familias de NSP, como determinados cannabinoides sintéticos o algunos psicodélicos, el estudio identifica a las sustancias estimulantes como las que tienen una mayor presencia en determinados nichos de consumo. Su utilización se vincula especialmente a contextos concretos, como algunos espacios de ocio nocturno y determinados entornos de uso sexualizado de drogas.
Uno de los elementos centrales del informe es el análisis de las nuevas formas de distribución. Las NSP circulan a través de un modelo híbrido que combina los canales tradicionales de tráfico con herramientas digitales como páginas web, redes sociales, aplicaciones de mensajería y, en algunos casos, la red oscura. Los entornos digitales no solo facilitan el acceso a las sustancias, sino que también actúan como espacios de intercambio de información y socialización en torno a ellas, especialmente durante la aparición de nuevos compuestos.
El estudio señala que el principal riesgo asociado a las NSP no reside únicamente en sus efectos farmacológicos, sino en la incertidumbre sobre su composición real. La adulteración y la sustitución son prácticas habituales dentro de este mercado, de modo que las personas pueden adquirir una sustancia creyendo que se trata de otra diferente. Esta situación incrementa la incertidumbre toxicológica y dificulta la evaluación de riesgos, tanto por parte de las usuarias como de las profesionales sanitarias y de reducción de daños.
Los resultados muestran que los perfiles de consumo son diversos y que las motivaciones responden a factores variados, como la búsqueda de determinados efectos, la experimentación o la propia disponibilidad de las sustancias. El informe destaca que el fenómeno no puede entenderse únicamente desde las características individuales de quienes consumen, sino también desde los contextos sociales y culturales en los que estas sustancias adquieren significado y funcionalidad.
En cuanto a las respuestas institucionales, el estudio considera que los sistemas de fiscalización presentan limitaciones para responder a la velocidad con la que aparecen nuevas sustancias. Aunque los mecanismos de control permiten identificar y regular compuestos, suelen actuar de manera reactiva. Por ello, el informe destaca el papel de los sistemas de alerta temprana y de los servicios de análisis de sustancias como herramientas fundamentales para detectar riesgos emergentes y proporcionar información útil tanto a profesionales como a personas usuarias.
Entre las principales recomendaciones se encuentran el refuerzo de los sistemas de monitorización, la mejora de la coordinación entre los distintos dispositivos implicados y la consolidación de los servicios de análisis de sustancias como recurso estructural de salud pública. Asimismo, se propone adaptar las estrategias preventivas y de reducción de daños a los nuevos contextos de consumo y a la realidad cambiante de los mercados de NSP.



