Vanderbilt University Medical Center (VUMC), en Estados Unidos, ha comenzado a incorporar participantes a un ensayo clínico que estudia si la tirzepatida, un medicamento que actúa sobre los receptores GIP y GLP-1, podría mejorar los resultados del tratamiento con buprenorfina en personas con trastorno por consumo de opioides. El ensayo, denominado Evaluation of Tirzepatide as an Adjunct to Buprenorphine for the Treatment of Opioid Use Disorder (TAB), es un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo. Su objetivo es comprobar si añadir tirzepatida al tratamiento con buprenorfina puede ayudar a mejorar la evolución de las personas con trastorno por consumo de opioides.
El centro médico explica que los medicamentos que actúan sobre el receptor GLP-1 han despertado interés por su posible utilidad en otras áreas de la salud más allá de la diabetes y el control del peso. Para participar en el estudio es necesario tener al menos 18 años, presentar un trastorno por consumo de opioides moderado o grave y haber iniciado un tratamiento con buprenorfina durante los 80 días anteriores. Vanderbilt prevé incorporar aproximadamente a 31 personas (tanto hombres como mujeres) dentro de un ensayo nacional y multicéntrico, que se llevará a cabo durante seis meses. Las personas acudirán semanalmente a visitas de investigación y recibirán una inyección de tirzepatida o un placebo, además de continuar con su tratamiento con buprenorfina. También utilizarán un dispositivo Fitbit facilitado por el estudio para registrar información sobre el sueño.
Vanderbilt señala que el trastorno por consumo de opioides afecta a más de dos millones de personas en Estados Unidos y que las recaídas siguen siendo uno de los principales retos durante el tratamiento. En Tennessee, según los datos citados por el centro, se producen alrededor de 2.500 muertes anuales por sobredosis y los opioides están implicados en el 80% de ellas.



