En los últimos años, en Estados Unidos, ha fallecido más gente por fentanilo que por accidentes de coche o armas de fuego. La crisis de los opioides deja ya más de 100.000 muertes al año por sobredosis en EE UU. De momento, las autoridades no han detectado el consumo de esta droga en Euskadi, pero sí han visto que «el policonsumo es cada vez más frecuente». Y no solo eso. Han aparecido otro tipo de adicciones, algunas «sin sustancia», que «son cada vez más complejas». Se refieren a las pantallas, internet y las redes sociales. Ana Isabel Estévez, profesora de la Universidad de Deusto; y Rodrigo Oraa, psiquiatra de Osakidetza, reflexionaron sobre las adicciones y la salud mental en el marco de los cursos de verano de EHU en el Palacio Miramar de Donostia. «No hace falta una predisposición genética masiva para desarrollar adicciones. Hay un montón de factores entremezclados», coinciden ambos. En ocasiones, una persona empieza por consumir y es entonces cuando desarrolla problemas de salud, pero también se da el caso contrario. Hay quien tiene problemas de salud y por eso consume. ¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? En el caso de la drogodependencia y los trastornos mentales tampoco hay una respuesta clara.



