Las bebidas energéticas, debido a sus altas dosis de cafeína y otros compuestos estimulantes, se han convertido en un factor de preocupación prioritario para la salud pública en España. Ante este escenario, el Consejo General de Enfermería (CGE) ha solicitado de manera formal la prohibición del consumo y de la venta de estos productos a menores de edad en todo el país.
Asimismo, la organización colegial insta a las administraciones a potenciar de forma urgente las campañas de información dirigidas a concienciar a la ciudadanía sobre los riesgos que entraña su ingesta.



