El primer ministro británico, Keir Starmer, ha lanzado un ultimátum a las grandes empresas tecnológicas. Google, Apple y otros gigantes del sector tienen hasta septiembre para desarrollar herramientas capaces de impedir que los menores hagan, reciban o compartan imágenes de desnudos desde sus teléfonos móviles. Si las compañías no se encargan de ello, el Gobierno británico ha advertido de que sancionará a quien no lo cumpla e impondrá la tecnología necesaria para bloquear estos contenidos.
«Durante mucho tiempo se ha dicho a los ciudadanos que esta realidad era simplemente el precio que debían pagar con la llegada de la tecnología moderna. Que no se podía hacer nada al respecto. Que el Gobierno es impotente ante esto y a los padres no les queda más remedio que aceptarlo. Yo rechazo completamente ese planteamiento porque es la tecnología la que debe adaptarse a las necesidades de la sociedad, y no a la inversa«, aseguró Starmer este lunes durante la London Tech Week.



