El 3 de febrero de 1962, se estableció el mencionado bloqueo, desde entonces, la estrategia de cerco y asfixia económica se ha consolidado. Pudiera pensarse que 64 años no es mucho tiempo, pudiera pensarse que el bloqueo ha perdido vigencia, la realidad es que el bloqueo ha evolucionado hasta convertirse en una de las formas más prolongadas y complejas de guerra económica dirigidas contra un Estado soberano. Su carácter esencialmente extraterritorial, violatorio del Derecho Internacional, busca mediante presiones, chantajes y penalidades, aislar a Cuba y castigar a quienes establezcan cualquier vínculo económico, comercial y financiero con el país. El objetivo persistente es privar al país de los ingresos necesarios, deteriorar las condiciones de vida de su población, generar escasez de alimentos, medicinas y otros bienes esenciales, y provocar dificultades estructurales en su desarrollo económico.
Ahora, justo en este 2026, la orden ejecutiva anunciada el pasado 29 de enero por el Presidente Donald Trump, al declarar públicamente la intensión de privar a Cuba de cualquier suministro de combustible, profundiza los mecanismos de asfixia económica establecidos en administraciones previas.
Como médica que vivo en Cuba, comparto una realidad histórica, crónica y que en estos momentos se torno extremadamente inhumana, de una crueldad calculada y sobre todo injusta en todos los sentidos.
Todos los sectores de la población de Cuba, están siendo duramente afectados: No disponer de combustible, de corriente eléctrica, de transporte, las dificultades para adquirir alimentos, medicamentos…, esa es parte esencial de la realidad cotidiana. Esa es la actualidad de la Cuba de hoy.
El bloqueo afecta de manera profunda y multidimensional a todo el Sistema Nacional de Salud y con ello los más afectados, los enfermos. Basten algunos ejemplos desde Guantánamo, que puedo atestiguar personalmente, pero que se repiten en todo el país.
En la Atención Primaria de la Salud (APS), pilar de la Medicina Familiar, sus efectos se traducen en un deterioro de la calidad de los servicios, carencias de insumos básicos y una creciente presión sobre los profesionales y las familias.
Los principales daños en cuatro aspectos claves:
- Desabastecimiento de medicamentos esenciales.
- Carencia de material gastable.
- Afectación de reactivos y medios de diagnóstico.
- Impacto en el personal de salud y la cobertura asistencial.
- Desabastecimiento de medicamentos esenciales
La imposibilidad de adquirir productos con más del 10% de componentes estadounidenses o de empresas de ese país, así como las presiones a proveedores internacionales, generan un déficit crítico en la atención primaria de salud (APS). Esto, a su vez, conlleva a que individuos y familias enteras con enfermedades no transmisibles, fundamentalmente, no puedan realizar sus tratamientos de forma regular, conllevando a descompensaciones y posteriormente a complicaciones de estas enfermedades. Esto genera hospitalización urgente o emergente, con pérdidas de días laborales, e incluso pueden terminar en la muerte. Hay ejemplos concretos de medicamentos inaccesibles que el médico de familia se ve limitado a indicar, lo que afecta directamente a sus pacientes, como por ejemplo: antihipertensivos, antibióticos, analgésicos, antiparasitarios, psicofármacos, antialérgicos y anticonceptivos orales, entre otros. Todas estas carencias provocan un impacto negativo en toda la comunidad, representado por la angustia de las familias y del propio médico de familia. Asimismo, genera un aumento del mercado negro como única opción, pues cuando los medicamentos no están en las farmacias, las familias recurren a los proveedores informales, donde los precios se vuelven «astronómicos». También crea vulnerabilidad, ya que no es seguro comprar medicamentos en la red callejera.
La carencia de jeringuillas y agujas compromete los programas de vacunación infantil y adultos mayores, así como la administración de medicamentos inyectables en la comunidad. La falta de gasa, algodón, apósitos y guantes, impide realizar curaciones adecuadas en pacientes con úlceras varicosas, pie diabético, heridas postraumáticas o postquirúrgicas que deben ser manejadas en el nivel primario.
Las embarazadas que enfrentan riesgos adicionales, también ven comprometida su atención por la falta de insumos básicos. Los niños con necesidades especiales (ventilación domiciliaria, aspiración mecánica) requieren material gastable específico (sondas de aspiración, equipos de suministro) que a menudo no está disponible, poniendo en riesgo su vida.
Las afectaciones relacionadas con la carencia de reactivos y de medios diagnósticos, hay equipos obsoletos y fuera de servicio, por las limitaciones para adquirir repuestos y equipos nuevos, los pacientes deben ser remitidos a otras provincias para realizarse algunos estudios.
Los ejemplos son miles, pensar en los niños diagnosticados con leucemia linfoide aguda y que no se puede acceder a las enzimas de última generación para su tratamiento. El cáncer infantil es la principal causa de muerte en niños cubanos de uno a cuatro años y la segunda en el grupo de cinco a 19 años. El bloqueo impacta este programa de manera devastadora con limitación de citostáticos y marcadores tumorales inaccesibles, lo que impide el seguimiento adecuado de la respuesta al tratamiento.
La sociedad en cualquier contexto tiende a una actitud severa con el paciente adicto al alcohol u otras drogas, permítame hacer un acercamiento a la realidad cubana y al impacto de los pacientes adictos en situación de vulnerabilidad. La vulnerabilidad (ya sea por pobreza, falta de apoyo familiar, problemas de salud mental comórbidos o exclusión social) no solo aumenta el riesgo de desarrollar una adicción, sino que también profundiza sus consecuencias negativas y crea barreras para la recuperación.
Los principales impactos:
- Impacto en la Salud Física y Mental del Paciente: Deterioro Acelerado de la Salud, Alta Comorbilidad Psiquiátrica, Sobredosis y Mortalidad.
- Impacto Social y Familiar: Cronificación de la Exclusión Social, Dinámicas Familiares Disfuncionales, Violencia y Delincuencia.
- Impacto en el Sistema Sanitario: Uso Frecuente de Servicios de Urgencias, Dificultad para el Seguimiento, Sobrecarga del Sistema, Estigma en la Atención.
- Impacto Económico y Comunitario: Alto Coste para el Estado, Problemas de Convivencia.
Los problemas de la Cuba de hoy (todos no son por causa del bloqueo de los Estados Unidos, tenemos nuestros propios errores y distorsiones) es innegable que la causa mayor y fundamental se debe al criminal e injusto bloqueo, rechazado por prácticamente toda la Comunidad Internacional, a través de las continuas votaciones en la ONU.
Cuba es resiliente, crea, innova… tira del arado con los bueyes, amasa el pan con leña, disfruta la salida del sol cada amanecer y la risa de sus niños, todo lo puede desde el amor y la justicia.
El pueblo de Cuba, es un pueblo de paz, noble, solidario, alegre en su esencia y digno, nada ni nadie lo podrá humillar, ni rendir, admiramos el ejemplo imperecedero de los pueblos de Sagunto y Numancia, y en España y abre el corazón y tiende la mano amiga.



