La investigación revela que las cazoletas no están implicadas en la transmisión de este virus hepático, mientras que los filtros lo estarían en poca medida. los autores sugieren que los programas de acceso a jeringuillas, especialmente en aquellos programas con problemas de financiación, centren sus esfuerzos en la distribución de más jeringuillas con agujas fijas (tipo insulina) en lugar de parafernalia para la preparación de las drogas.
La deshabituación tabáquica supone unos beneficios muy notables sobre la esperanza de vida por lo que deberían promocionarse los programas para dejar de fumar en esta población. Entre las personas con el VIH, el consumo de tabaco es superior al de la población general. El equipo de investigadores estima que el impacto del consumo de tabaco sobre la causa de muerte se hará cada vez más patente a medida que esta población de personas con el VIH envejezca.
Un análisis innovador demuestra de forma contundente el daño que ejerce la criminalización sobre los programas de tratamiento y prevención del VIH dirigidos a esta población. La gran mayoría de estudios -85 en total (80%)- revelaron que la criminalización afectaría negativamente a la prevención y a los resultados del tratamiento del VIH en personas usuarias de drogas inyectables.
La distribución de jeringuillas según necesidad sería preferible al intercambio de usadas por nuevas. Esta es una de las conclusiones del estudio realizado en Baltimore (EE.UU.) y presentado en la IX Conferencia sobre la Ciencia del VIH de la Sociedad Internacional del Sida que se celebró en Julio 2017.
La presencia de fentanilo pasa desapercibida, pero potencia los efectos de la heroína hasta 100 veces, lo que aumenta el riesgo de que se produzcan sobredosis.
Un estudio relaciona la ingesta elevada de licor con un deterioro de la integridad intestinal y un aumento de la activación inmunitaria y la inflamación.
Dado que el financiamiento de los donantes para los programas de VIH se ha reducido, los servicios de reducción de daños también se han visto afectados y el acceso a ellos se mantiene estancado en muchas partes del mundo.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.