La salud mental y los hábitos de comportamiento de la juventud española atraviesan un momento de transformación profunda, marcado por la omnipresencia de las tecnologías y el acceso cada vez más temprano a conductas potencialmente adictivas. En este contexto, niños y adolescentes constituyen un grupo especialmente vulnerable debido a sus características evolutivas y al contexto sociotecnológico actual (Calado et al., 2017).
La adolescencia es una etapa caracterizada por la búsqueda de sensaciones, la impulsividad y la influencia del grupo de iguales (Espada, 2015). Estos factores, junto con el desarrollo incompleto de las funciones ejecutivas, incrementan la probabilidad de implicarse en conductas de riesgo, como el juego de azar (Rizzo et al., 2023).



