La campaña va acompañada de un 'spot', que se emitirá a partir de este sábado, y en el que se señalan diversos mensajes como, por ejemplo, que "amar no transmite el VIH", "Convivir no transmite el VIH", "Tocar no transmite el VIH", "Disfrutar no transmite el VIH", "Comprender no transmite el VIH" y "Besar no transmite el VIH".
La mayoría de centros para el consumo supervisado de drogas ofrecen la posibilidad de realizar el cribado del virus de la hepatitis C (VHC) y de efectuar la derivación correspondiente, pero muy pocas proporcionan tratamiento para esta infección, lo que indica que estos espacios podrían desempeñar un papel más importante a la hora de reducir la transmisión del VHC y también los resultados negativos asociados a la hepatitis C.
Un panel de expertos convocado por las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina (NASEM, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos recomienda cinco pasos cruciales para los médicos que tratan pacientes afectados por la adicción a los opioides y estas infecciones que se cruzan.
Dicho estudio aconseja coordinar los servicios de tratamiento de adicción a las drogas, de atención médica general y de la salud mental para atender mejor las necesidades de esta población.
En los hombres gais, el consumo de estas sustancias tiene, en su mayoría, una finalidad sexual. Estudio español –llevado a cabo de manera conjunta entre expertos sanitarios y profesionales del ámbito comunitario–, cuyos resultados han sido publicados el pasado mes de abril en la Revista Multidisciplinar del Sida de la Sociedad Española Interdisciplinaria sobre el Sida (SEISIDA).
Los hallazgos de un estudio realizado en Londres ponen de manifiesto la necesidad de abordar el ChemSex como un problema prioritario de salud pública. Los varones que consumieron metanfetamina tuvieron un riesgo estadísticamente elevado de experimentar, por ejemplo, 15 veces más probabilidades de ser hospitalizados, 13 veces más de afrontar consecuencias financieras vinculadas a su uso y siete veces más probabilidades de sufrir una sobredosis.
El alcohol y otras sustancias tales como los opioides también tendrían un papel en dicha toxicidad. Los autores señalan que existen otros factores, no directamente relacionados con el VHC, que es probable que favorezcan la aparición de problemas renales, como el consumo de drogas y alcohol, la mala nutrición y los problemas relacionados con el VIH.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.