La posibilidad de que los videojuegos generen trastornos patológicos (o incluso adicción) ha sido un asunto largamente discutido y este sería el primer paso firme que se da en esta dirección, que sin duda generará una gran controversia en el ámbito científico por las dudas -y rechazo- que provoca esta clasificación.
En estos tres últimos años se ha producido un aumento en la demanda de ayuda por abuso de TIC en menores y jóvenes. Proyecto Hombre advierte un aumento de la preocupación de familiares y educadores respecto al uso problemático de las TIC en los jóvenes. Proyecto Hombre nace en 1984 para ofrecer soluciones en materia de prevención, tratamiento y rehabilitación de las drogodependencias. Está formada por 27 centros autorizados que atienden anualmente, en toda España, a más de 17.000 personas con problemas de adicciones y a sus familias.
Quien así tercia es una voz autorizada, nada menos que la de F. Verdú, Director del MÁSTER EN PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LAS CONDUCTAS ADICTIVAS (www.masteradiccionesonline.com).
La premisa de Candy Crush es ser lo suficientemente básico como para que un niño en edad preescolar pueda usarlo. En las máquinas tragaperras, en las que nunca se puede predecir cuándo se va a ganar, pero se gana con la suficiente frecuencia como para querer volver a jugar una y otra vez.
En los casos más extremos los chicos han tenido que ser rescatados por la policía de la habitación, llevan años sin comer con la familia o han perdido el control de esfínteres por estar delante de la pantalla. En los últimos dos años se está viendo un comportamiento similar con las redes sociales.
La plataforma Menos Daño, formada por organizaciones de reducción de riesgos y daños, reclama al Gobierno de Claudia Sheinbaum un diálogo nacional para reorientar la política de drogas hacia la salud y los derechos humanos.
El Gobierno chileno ha presentado cambios a un proyecto de ley que lleva en el Congreso desde 2022: prevé retirar la licencia a los operadores que se anuncien y considera delito la publicidad de las plataformas sin autorización.
La evidencia no respalda que dejar de fumar ponga en riesgo la recuperación, pero en muchos centros residenciales el tabaco sigue fuera del plan terapéutico
Un estudio relaciona el menor nivel educativo y el desempleo con un consumo más reciente o habitual, mientras que los resultados sobre ingresos varían según la frecuencia de consumo.