Las 'conselleries' de Salut y Ensenyament de la Generalitat han puesto en marcha un programa educativo para frenar el consumo de tabaco de liar entre los adolescentes, que se ha multiplicado por ocho en los últimos años.
El consumo de alcohol y tabaco por parte de los jóvenes de 15 y 16 años sigue disminuyendo en Europa pero los expertos alertan de la aparición de nuevas drogas y de otros comportamientos adictivos, como el relativo al uso incontrolado de internet.
Según revela una nueva investigación publicada en 'Circulation: Cardiovascular Genetics', fumar deja su "huella" en el genoma humano en la forma de la metilación del ADN, un proceso por el cual las células controlan la actividad de los genes.
Con la nueva norma el Gobierno pretende prohibir los "pretextos comerciales" que hagan referencia a que "un determinado producto de tabaco es potencialmente menos nocivo que otros, o presenta un riesgo reducido para la salud del consumidor".
Según un comunicado de la Junta, el trabajo ha estado realizado por las especialistas Patricia Guerrero, Ana Paulina Gómez-Bastero y Concepción Romero, bajo la coordinación del responsable de la citada Unidad de Neumología, Teodoro Montemayor, con el objetivo de analizar los resultados obtenidos tras la aplicación del cuestionario 'Chronic Obstructive Pulmonary Disease-Population Screener' (COPD-PS) en las consultas de deshabituación tabáquica.
La Universidad de Helsinki (Finlandia) ha realizado un estudio para analizar, durante 15 años, a los pacientes con hemorragia subaracnoidea que, además, fuman y comprobar si las políticas nacionales de tabaco han reducido la incidencia de ictus.
Una revisión internacional concluye que la comercialización del cannabis se asocia con más consumo y trastorno por consumo, mientras que la descriminalización no muestra ese patrón.
La segunda edición de la encuesta muestra una población más favorable a la educación sexual y a la diversidad, pero también revela desafíos persistentes en prevención, consentimiento y equidad de género
El nuevo paquete de Estados Unidos para adicciones, salud mental y sinhogarismo genera dudas por no ser completamente nuevo y por limitar la reducción de daños.
El documento plantea mejorar la vigilancia epidemiológica, ampliar el acceso al diagnóstico, fortalecer la educación sexual y reducir el estigma asociado a las ITS hasta 2030