En España se detectan cada año unos 12.000 nuevos casos de cáncer de cabeza y cuello pero el mayor consumo de tabaco entre las mujeres y la asociación con el virus del papiloma humano (VPH) está provocando un aumento significativo de casos en población más joven.
La Comisión Europea envió la semana pasada a España un ultimátum para que cumpla en dos meses la nueva normativa de regulación de venta de tabaco, que principalmente endurece las reglas para fabricar, producir y presentar las formas de presentación de estos productos (cigarrillos, tabaco de liar, tabaco de pipa, puros, puritos, tabaco de uso oral, cigarrillos electrónicos, etc.).
Una investigación del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU muestra que aquellas personas que fuman un promedio de menos de un cigarrillo al día durante su vida tienen un 64 por ciento de riesgo de morir más que aquellas personas no fumadoras. Los detalles de este estudio se publicaron la semana pasada en la revista "JAMA Internal Medicine".
El consumo de tabaco continúa siendo una causa importante de cáncer y muerte prematura. La mayoría de los estudios sobre el tabaquismo y la mortalidad se han centrado en las poblaciones de mediana edad, pero, hasta ahora, pocos habían examinado el impacto de dejar el hábito sobre la enfermedad y el riesgo de mortalidad entre los ancianos.
Diversos científicos han medido el catastrófico daño genético causado por el tabaquismo en diferentes órganos del cuerpo e identificado varios mecanismos distintos por los cuales el tabaco causa mutaciones en el ADN.
Una revisión internacional concluye que la comercialización del cannabis se asocia con más consumo y trastorno por consumo, mientras que la descriminalización no muestra ese patrón.
La segunda edición de la encuesta muestra una población más favorable a la educación sexual y a la diversidad, pero también revela desafíos persistentes en prevención, consentimiento y equidad de género
El nuevo paquete de Estados Unidos para adicciones, salud mental y sinhogarismo genera dudas por no ser completamente nuevo y por limitar la reducción de daños.
El documento plantea mejorar la vigilancia epidemiológica, ampliar el acceso al diagnóstico, fortalecer la educación sexual y reducir el estigma asociado a las ITS hasta 2030