El abuso de bebidas alcohólicas es un problema de alcance mundial. Así lo evidencian los datos de laOrganización Mundial de la Salud cuando afirman que el alcohol causa 2,5 millones de muertes al año en el mundo y de ellas, 320.000 corresponden a jóvenes de entre 19 y 25 años.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.