Más de 200 organizaciones sociales de todo el mundo han emitido una declaración denunciando la falta de reconocimiento por parte de los gobiernos de las devastadoras consecuencias de las políticas punitivas de drogas en la preparación de la cumbre sobre el tema que Naciones Unidas realizará el mes próximo.
Los traficantes, sean de la nacionalidad que sean, están mucho más allá de cualquier gobierno. Están muy por encima de las normas de la política: operan en países socialistas, capitalistas o de las ideologías más diferentes, como Estados Unidos, Venezuela, los rusos o gobiernos neoliberales.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.