La guerra contra las drogas lleva décadas sirviendo de coartada para intervenciones que poco tienen que ver con la salud pública o la seguridad internacional.
El Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas y una organización internacional de expresidentes y primeros ministros exigen un nuevo enfoque regulatorio.
¿Cuál debería ser el significado profundo de la perspectiva interseccional? No tengo la respuesta, pero si querría aportar algunas reflexiones al respecto desde la práctica profesional.
La organización reúne a administraciones públicas, entidades sociales y profesionales en una jornada en Palma de Mallorca en el marco del Día Internacional del Trabajo
La OMS insiste en abordar el consumo de drogas como un problema de salud pública y en ampliar los servicios de prevención, tratamiento y reducción de daños.