Desde que irrumpiera en España en la pasada década, el éxtasis ha dejado ya 10 víctimas mortales. Una cifra alarmante habida cuenta de que el consumo de esta droga se ha incrementado en los últimos años, especialmente entre los adolescentes, que desconocen el riesgo que corren.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.