El Informe Europeo sobre Drogas 2026 advierte de una mayor disponibilidad de sustancias, la aparición constante de nuevos opioides sintéticos y el aumento de los riesgos para la salud pública en Europa.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.