La mayoría de los adolescentes que han probado la marihuana han consumido la droga en más de una forma, incluidos los productos de cannabis que se fuman, se comen o se 'vapean', según muestra una nueva investigación de la Universidad del Sur de California (USC, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos.
Un 24 % de la base genética que predispone a consumir cannabis es común a la de la esquizofrenia, por lo que las personas que sufren esquizofrenia presentan un mayor riesgo de consumir cannabis, según un estudio internacional que ha analizado muestras de más de 184.000 pacientes.
En el estudio, publicado en 'Nature Biomedical Engineering', un equipo de investigación de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos, dirigido por Ming Xu, profesor de Anestesiología y Cuidados Críticos, y Xiaoyang Wu, profesor asistente en el Departamento de Investigación del Cáncer de Ben May, describen un enfoque novedoso que fue capaz de sofocar el deseo de consumir cocaína y protegerse contra una sobredosis cuando se probó en ratones.
Las personas que nunca han fumado tienen un 19 por ciento menos de riesgo de sufrir demencia comparados con los fumadores habituales, mientras que las personas que dejaron el hábito hace tiempo tienen un riesgo 14 por ciento menor, según ha concluido un estudio surcoreano publicado en 'Annals of Clinical and Translational Neurology'.
Una investigación del King's College de Londres, en Reino Unido, ha demostrado que una sola dosis del cannabidiol, extracto de cannabis, puede ayudar a reducir las anormalidades de la función cerebral que se observan en las personas con psicosis.
Se ha puesto de moda en sitios como Silicon Valley sin que haya evidencia científica que lo avale. Sus adeptos aseguran que incrementa la capacidad de concentración y la creatividad, pero sin ninguna base científica, únicamente basándose en su propia experiencia.
Un estudio advierte que los vetos a las pantallas generan desconfianza y clandestinidad: es mejor abandonar la política del miedo y rediseñar la tecnología para proteger a los menores sin anular su autonomía
La Asociación Española de Pediatría (AEP) pide no medicalizar cualquier sufrimiento adolescente, diferenciando entre malestar, crisis vital y trastorno mental
La adopción de una terminología específica para hacer más aceptable una intervención no punitiva en lo relativo a las drogas es una hipótesis plausible