El consumo de varias dosis de "éxtasis" durante una única noche es suficiente para que el cerebro sufra una lesión que, al cabo de los años, provoque algún trastorno neurológico grave.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.