La agencia europea contabiliza 100 salas de consumo supervisado y programas de naloxona en 19 países, aunque considera que la cobertura continúa por debajo de las necesidades estimadas en parte de Europa.
Un estudio realizado con hombres gais en China sugiere que hablar primero de las emociones puede facilitar después conversaciones más íntimas sobre orientación sexual y salud sexual. La privacidad, sin embargo, sigue siendo un factor clave para generar confianza.
La reducción de daños está precisamente en aquello que se pierde con su integración en un sistema tecnocrático de atención a las adicciones. Está en devolver la agencia a los usuarios, proteger derechos.