Cada vez más personas padecen o manifiestan problemas de salud mental, lo que se refleja en un «incremento paralelo» en el recurso a diferentes psicofármacos. En ese escenario, que dibuja la Consellería de Sanidade, se encuadran los medicamentos destinados a reducir síntomas como la ansiedad o el estrés o a mejorar la calidad del sueño, los hipnosedantes, un grupo de fármacos «muy útil», pero no «exentos de riesgos», desde intoxicaciones a abstinencia pasando por el aumento de posibilidades de caídas entre los mayores.
Cada vez más personas padecen o manifiestan problemas de salud mental, lo que se refleja en un «incremento paralelo» en el recurso a diferentes psicofármacos. En ese escenario, que dibuja la Consellería de Sanidade, se encuadran los medicamentos destinados a reducir síntomas como la ansiedad o el estrés o a mejorar la calidad del sueño, los hipnosedantes, un grupo de fármacos «muy útil», pero no «exentos de riesgos», desde intoxicaciones a abstinencia pasando por el aumento de posibilidades de caídas entre los mayores.



