La asociación Ai-laket, dedicada a analizar la composición de las drogas que se consumen en fiestas, potencia su actividad en el espacio lúdico de las lonjas. El objetivo es reducir los consumos de riesgo y reforzar la decisión de los jóvenes que no consumen y que disfrutan de su tiempo libre en estos espacios.
Las zonas españolas analizadas han sido Barcelona, Castellón de la Plana, Santiago de Compostela y Valencia, donde se ha comprobado que el consumo de cannabis y cocaína es mayor al de otras sustancias como las metanfetaminas y el éxtasis.
Un análisis de 500 muestras a cargo de Energy Control revela que sólo el 5% eran puras, y el resto contenían adulterantes (41%), adulterantes con diluyentes (37%) o cafeína (16%).
El reciente hallazgo, publicado en la revista Science of The Total Environment, se enmarca en un estudio a escala mundial sobre “drogas de abuso en acuíferos urbanos”.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.