Durante décadas, las adicciones fueron interpretadas principalmente como un problema moral. El consumo de alcohol, tabaco o drogas ilícitas era visto como una señal de debilidad de carácter, falta de disciplina o incluso delincuencia. Sin embargo, los avances de la psiquiatría, la neurociencia y la salud pública han transformado profundamente esa percepción.
Durante la conferencia en República Dominicana “Las adicciones entre el cerebro y lo psicosocial: nuevas miradas”, realizada en la PUCMM y encabezada por el defensor del Pueblo, Pablo Ulloa, el psiquiatra José Miguel Gómez afirmó que uno de los principales retos es eliminar el estigma que rodea a las personas con adicciones y comprender que se trata de una enfermedad que afecta el cerebro, la salud mental y la vida social.



