La intervención judicial en dos casos provocados por menores de edad de Vilagarcía con problemas de adicción a las drogas que maltrataban habitualmente a miembros de su familia ha hecho saltar todas las alarmas.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.