Desde el Proyecto Malva de la Fundación Salud y Comunidad lanzan este vídeo divulgativo dirigido a profesionales que aporta claves para la incorporación de la perspectiva de...
Una encuesta del Gobierno sobre la percepción social de las agresiones sexuales demuestra que los estereotipos no han sido del todo desterrados. Aunque los resultados dibujan un escenario general de intolerancia, la mitad de los ciudadanos considera que el alcohol es a menudo causante de una violación. En última instancia, los mitos implican la culpa de la mujer y la impunidad del agresor: "Dejan totalmente en solitario a las víctimas frente a una vulneración de derechos humanos", explica la experta Bárbara Tardón.
Como cada año y desde 2013, el Observatorio Noctámbul@s de la Fundación Salud y Comunidad está realizando su estudio anual para entender cómo se articulan las dinámicas de ocio juvenil y su relación con las violencias sexuales en espacios de ocio nocturno.
El Instituto Europeo de Estudios en Prevención (IREPFREA) lanza un nuevo proyecto europeo, llamado STOP-SV - staff training on prevention of sexual violence, sobre prevención de los abusos sexuales y la violencia sexual en contextos de ocio nocturno.
El acuerdo, cofinanciado por la Comisión Europea, contempla la capacitación del personal de los locales como agentes preventivos activos en los contextos de diversión nocturna.
La sumisión química es la denominación de los abusos sexuales que se producen después de que una persona, casi siempre una mujer, ha sido previamente drogada con alguna sustancia y la creencia común es que se suele usar la burundanga, pero en la mayoría de los casos se trata de alcohol y pastillas para dormir.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.