El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos ha iniciado una campaña sanitaria desde las farmacias comunitarias para alertar sobre el problema de la adicción a las Nuevas Tecnologías en niños y jóvenes, con motivo del Día Mundial de las Telecomunicaciones.
Teniendo en cuenta el riesgo de la adicción a los videojuegos en niños y la preocupación de los padres por conocer e informarse sobre estos aspectos, la Comunidad de Madrid ha publicado una guía para ayudar en el uso responsable de estos dispositivos, que lleva por título "Pasos para evitar la adicción a los videojuegos ¿Puedo ayudar a mis hijos a divertirse en la red?".
La Organización Mundial de la Salud ha incorporado la adicción a los videojuegos como un trastorno de salud mental, dentro la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD). Esta clasificación, que se ha actualizado en los últimos 10 años e incluye 55.000 lesiones, enfermedades y causas de muerte, constituye una base para que la OMS y otros expertos conozcan y actúen sobre las tendencias en salud.
La organización Mundial de la Salud ha incluido el "trastorno por videojuegos" en el borrador de la próxima edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) publicado en su web. A pesar de las críticas recibidas durante el 2017 ante el aviso de inicios del mismo año, finalmente todo apunta que la OMS incluirá dicho trastorno en la nueva clasificación.
La Sociedad Española de Patología Dual (SEPD) asegura que sólo un 10 por ciento de las personas que hacen un uso abusivo de los videojuegos acabará desarrollando una adicción, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de incluir este problema como trastorno mental en su última clasificación internacional de enfermedades.
La posibilidad de que los videojuegos generen trastornos patológicos (o incluso adicción) ha sido un asunto largamente discutido y este sería el primer paso firme que se da en esta dirección, que sin duda generará una gran controversia en el ámbito científico por las dudas -y rechazo- que provoca esta clasificación.
Cuando se observan los datos con un poco más de perspectiva, el mensaje es menos tranquilizador. Los riesgos no desaparecen. Simplemente cambian de forma.
Un estudio publicado en Science Advances analiza cómo la cocaína modifica circuitos neuronales específicos del cerebro y contribuye a los comportamientos de búsqueda de la droga.