La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha insistido en la escasez de datos científicos que demuestren que los cigarrillos electrónicos ayudan a dejar de fumar, al tiempo que han asegurado que, a su juicio, estos productos "no son buenos para la salud".
Más del 20% de los europeos ha probado el cigarrillo electrónico. Se decantan por este hábito sobre todo los jóvenes entre 15 y 24 años. España es uno de los estados con una tasa más baja de vapeadores, con un 10,9%
La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) advierte de que por los "escasos" estudios disponibles hasta el momento se sabe que algunos de estos dispositivos contienen sustancias perjudiciales.
Aterrizaron en las tiendas como una forma moderna e inocua de fumar, incluso un método exitoso para deshabituarse del tabaco, pero pronto se ha cuestionado su composición y sus verdaderos efectos en el consumidor. Las dudas sobre los cigarrillos electrónicos o vapeadores están llegando a las consultas de los médicos mientras los profesionales reclaman más estudios que clarifiquen qué tipos de sustancias los componen y su efectividad para dejar de fumar.
La plataforma Menos Daño, formada por organizaciones de reducción de riesgos y daños, reclama al Gobierno de Claudia Sheinbaum un diálogo nacional para reorientar la política de drogas hacia la salud y los derechos humanos.
El Gobierno chileno ha presentado cambios a un proyecto de ley que lleva en el Congreso desde 2022: prevé retirar la licencia a los operadores que se anuncien y considera delito la publicidad de las plataformas sin autorización.
La evidencia no respalda que dejar de fumar ponga en riesgo la recuperación, pero en muchos centros residenciales el tabaco sigue fuera del plan terapéutico
Un estudio relaciona el menor nivel educativo y el desempleo con un consumo más reciente o habitual, mientras que los resultados sobre ingresos varían según la frecuencia de consumo.