The Lancet ha publicado el primer estudio global y sistemático sobre la prevalencia global de la dependencia al cannabis, las anfetaminas, la cocaína y los opiáceos (el MDMA y el LSD se han quedado fuera por falta de datos). Y sus resultados no son alentadores.
El Gobierno estadounidense desea introducir una cláusula reservándose el derecho de ignorar algunos puntos del tratado que consideran puedan ser inconstitucionales.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.