El último incremento del precio del tabaco en la ciudad de Nueva York, que se hizo efectivo el 2 de junio con un aumento de 1,25 dólares por cajetilla (casi 80 céntimos de euro), ha triplicado la cifra de personas que piden tratamiento.
En adelante, "Está prohibido fumar en las áreas abiertas y cerradas de los establecimientos públicos y privados dedicados a la salud y a la educación, en las dependencias públicas, así como en los medios de transporte público".
Su implantación da lugar a una disminución de la incidencia de infartos de miocardio, la prevalencia de tabaquismo y la exposición al humo ambiental del tabaco.