Entre los años 2000 y 2012. Entre los ansiolíticos más utilizados en España están el lorazepam y el alprazolam, comercializados por Pfizer como 'Orfidal' y 'Trankimazin' respectivamente, y de los hipnóticos o somníferos el más utilizado es el lormatazepam, más conocido como Noctamid (Teofarma).
Un 11,4% de los españoles recurre a hipnosedantes frente al 5,1% en 2005, según Sanidad. Los expertos apuntan a la ansiedad causada por la crisis. Decrece el uso de todas las drogas excepto el de estas sustancias.
La ingesta de tranquilizantes sin receta alcanza al 2,5% de la población de 15 a 64 años, mientras que los somníferos sin receta son consumidos por un 1,6%.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.