Lucen como coloreados paquetes inofensivos de incienso o sales de ba-ño en los mostradores de tiendas, estaciones de servicio o sitios de Internet. En realidad son drogas con peligrosos efectos que nadie hasta ahora puede predecir.
El «Hanibal Lecter», que comió la cara a un vagabundo en Miami, iba bajo los efectos psicóticos de la «Ivory wave» una droga sintética, conocida en España como «sales minerales».
El tratamiento antirretroviral ha transformado el VIH. Hoy, muchas personas pueden mantener la carga viral indetectable durante años y tener una esperanza de vida cercana a la de la población general.