Las drogas sintéticas desplazarán en diez años a los estupefacientes tradicionales si no se adoptan medidas para limitarlas, según el primer informe mundial de la ONU sobre producción, tráfico y consumo de esas sustancias, cuya expansión es "muy fuerte" en Europa del Este y el triángulo de oro.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.