La Conferencia de las Partes (COP6) de la Convención Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT) aprobó ayer durante su tercera jornada de trabajo en Moscú un documento con directrices para subir los impuestos al tabaco en sus respectivos países.
La eficacia del cigarrillo electrónico como alternativa al real fue cuestionada por gran parte de los delegados de 173 países de la Sexta Conferencia de las Partes (COP6) de la Convención Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT), que comenzó ayer en Moscú.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que encarecer el tabaco mediante una subida de impuestos es la medida más eficaz para combatir el tabaquismo. No en vano, afirman que si las tasas subieran un 50% de media en todos los países habría unos 49 millones de fumadores menos y se evitarían unas 11 millones de muertes.
La OMS desaconseja el uso del cigarrillo electrónico y los profesionales sanitarios españoles alertan de que contiene algunas sustancias idénticas al convencional y con efectos a largo plazo desconocidos.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.