Los obesos y los grandes fumadores deberán comprometerse firmemente a dejar sus hábitos –haciendo dieta y dejando de fumar respectivamente– si quieren seguir recibiendo asistencia gratuita por parte de la sanidad pública británica.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.