Más de un centenar de asociaciones sanitarias y de derechos civiles reunidas en la plataforma No Fumadores exigen una reducción drástica de estancos y máquinas expendedoras, en concreto que no se concedan nuevas licencias de estancos y que no se renueven aquellas cercanas a centros escolares y parques infantiles.
Un estudio del IDIBELL constata que la prohibición de fumar en lugares públicos ha llevado a los fumadores a restringir el consumo en el ámbito privado.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.