Un análisis de archivos secretos revela que la empresa Philip Morris era conocedora de los factores psicológicos, sociales y ambientales asociados al tabaquismo.
Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte (UNC, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, muestra que los líquidos empleados en los cigarrillos electrónicos (e-cigarrillos) están lejos de ser inofensivos y contienen ingredientes que pueden variar ampliamente de un tipo de cigarrillo electrónico a otro.
El dispositivo IQOS (I Quit Ordinary Smoking) es uno de los primeros productos de tabaco sin humo 'sin combustión' comercializado como una alternativa más segura a los cigarrillos.
Según la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, dependiente del Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, "los productos de tabaco por calentamiento generan un aerosol que contiene nicotina en proporción igual o superior a los cigarrillos con combustión, produciendo los efectos fisiológicos y adictivos de la nicotina, equivalentes al tabaco por combustión".
Antes de dejar de fumar, señalan desde el Ministerio de Sanidad, hay que saber qué le proporciona el tabaco; tener muy claro qué va a ganar, personalmente, si lo deja; conocer en qué consiste su dependencia del tabaco; cómo puede superarla; planificar cómo se librará de esta dependencia; y reconocer qué satisfacciones le proporcionará dejar de fumar y poder disfrutarlas.
Los sistemas electrónicos de administración de nicotina (ENDS, por sus siglas en inglés) como los cigarrillos electrónicos afectan el ritmo cardiaco y la función cardiovascular en ratones, según una investigación preliminar presentada en las Sesiones Científicas de 2017 de la Asociación Americana del Corazón, que se celebran en Anaheim, California, Estados Unidos.
Investigadores del Instituto de Ciencias de la Vida de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, han descubierto que un mecanismo genético previamente descartado puede contribuir a la dependencia de la nicotina y a los efectos de abstinencia que pueden hacer que dejar de fumar sea tan difícil.
Incluso aunque sepa a ositos de gominolas y se inhale como un aerosol libre de humo, los cigarrillos electrónicos (e-cigarrillos) con mayores concentraciones de nicotina pueden aumentar la frecuencia con la que los adolescentes consumen estos productos o fuman cigarros tradicionales, según un estudio de la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California (USC, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos.
La plataforma Menos Daño, formada por organizaciones de reducción de riesgos y daños, reclama al Gobierno de Claudia Sheinbaum un diálogo nacional para reorientar la política de drogas hacia la salud y los derechos humanos.
El Gobierno chileno ha presentado cambios a un proyecto de ley que lleva en el Congreso desde 2022: prevé retirar la licencia a los operadores que se anuncien y considera delito la publicidad de las plataformas sin autorización.
La evidencia no respalda que dejar de fumar ponga en riesgo la recuperación, pero en muchos centros residenciales el tabaco sigue fuera del plan terapéutico
Un estudio relaciona el menor nivel educativo y el desempleo con un consumo más reciente o habitual, mientras que los resultados sobre ingresos varían según la frecuencia de consumo.