El Informe Mobile en España y en el Mundo 2020 de ditrendia refleja que 7,6 millones de españoles se consideran “adictos” a sus dispositivos. Hasta el 61% de los encuestados asegura que “mirar el teléfono es lo primero y lo último” que hace cada día.
Corea del Sur es uno de los países más conectados del mundo. Casi todos tienen un teléfono inteligente y acceso a internet. Y, sin embargo, esas ventajas tienen un lado oculto.
Una encuesta, realizada a más de 3.400 estudiantes de EEUU y publicada en el 'Journal of Behavioral Addictions', ha encontrado que el uso excesivo del teléfono móvil se asocia a calificaciones más bajas, abuso de alcohol, problemas de salud mental y un mayor número de parejas sexuales.
"Un 75% de la población mundial afirma tener dependencia al móvil. España es el país europeo con más adicción adolescente a la Red, el 21,3% de los adolescentes la padecen, mientras que la media europea se sitúa en un 12,7%", alerta a Infosalus Marc Masip, psicólogo y experto en adicciones a las nuevas tecnologías con motivo de la publicación de 'Desconecta' (Libros Cúpula), un manual para ponernos a prueba y ayudarnos a descubrir cuán dependientes somos de nuestro teléfono móvil.
La ansiedad, la impulsividad y el consumo de alcohol, predictores de la dependencia al dispositivo, al que son adictos el 5% de los españoles, según un estudio en el que participa la Universidad Complutense.
Preparada como un material educativo destinado a ofrecer formación para jóvenes, progenitores, profesorado, etc. Información sobre sustancias, ludopatía, internet y redes sociales, televisión y videojuegos.
La plataforma Menos Daño, formada por organizaciones de reducción de riesgos y daños, reclama al Gobierno de Claudia Sheinbaum un diálogo nacional para reorientar la política de drogas hacia la salud y los derechos humanos.
El Gobierno chileno ha presentado cambios a un proyecto de ley que lleva en el Congreso desde 2022: prevé retirar la licencia a los operadores que se anuncien y considera delito la publicidad de las plataformas sin autorización.
La evidencia no respalda que dejar de fumar ponga en riesgo la recuperación, pero en muchos centros residenciales el tabaco sigue fuera del plan terapéutico
Un estudio relaciona el menor nivel educativo y el desempleo con un consumo más reciente o habitual, mientras que los resultados sobre ingresos varían según la frecuencia de consumo.