Ya sea para calmar la ansiedad, pasar un rato de distensión con amigos o estudiar, algunos jóvenes se abren a consumir fármacos sin indicación médica o mezclar elementos sin saber cuáles son las repercusiones.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.