Medio centenar de expertos de la Organización Mundial de la Salud respaldaron ayer en Valencia un decálogo concebido para reducir los efectos del marketing de las empresas alcoholeras en la juventud.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.