Un total de 527 personas solicitaron durante el pasado año ser tratadas de su adicción al juego, según ha manifestado hoy la directora general de Drogodependencias, Sofía Tomás
El juego compulsivo no discrimina sexo ni edad, y es reconocido como patología por la Organización Mundial de la Salud. En terminología médica, se le llama ludopatía.
El ludópata se diferencia del jugador social por estar preso de una situación en la que se combina una compulsión física con una obsesión mental. El jugador compulsivo se siente dominado por una ansiedad que según él sólo desaparece cuando juega. Las terapias de grupo de Jugadores Anónimos pueden contribuir a salir de esta adicción.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.