Sanidad y las CCAA elaboran una norma estatal para prohibir su consumo en estas instalaciones. Ana Mato reconoce que se ha producido "un intenso debate".
De acuerdo con la legislación, las cajetillas de tabaco indican las concentraciones de nicotina, alquitrán y monóxido de carbono para confirmar que no superan los niveles permitidos. Sin embargo, la cantidad de estas sustancias no siempre es proporcional a la toxicidad que aportan multitud de otros compuestos
En adelante, "Está prohibido fumar en las áreas abiertas y cerradas de los establecimientos públicos y privados dedicados a la salud y a la educación, en las dependencias públicas, así como en los medios de transporte público".
Incluye medidas de control y restricción de la publicidad, venta a menores, información de las compañías y ofrece ayuda a los países pobres que cultivan tabaco para que busquen otras alternativas económicamente viables.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.