Naipes, dados, ruleta, loterías. Pueden atrapar a una persona y no volverla a soltar. La aprisionan tanto como lo hace el mismo cigarrillo o el alcohol. Y así, esta persona se convierte en un dicto más. Adicto al juego o ludópata.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.