La injerencia de la industria tabacalera en las políticas sanitarias ha aumentado en 43 países desde 2021, según la cuarta edición del informe del Centro Global para la Buena Gobernanza en el Control del Tabaco (GGTC, por sus siglas en inglés), de la red Stop, que ha analizado esta situación en un total de 90 países y ha revelado tácticas de la industria que incluyen la promoción de productos electrónicos y la ocultación de daños ambientales.
Las afirmaciones de la compañía sobre su compromiso con la salud pública deben ser vistas con escepticismo, ya que sus ganancias siguen siendo su principal motivador
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.