Análisis del artículo de Guillermina Ferraris sobre la intersección entre las políticas de cuidado, la salud comunitaria y la reducción de riesgos como alternativas frente al fracaso del enfoque prohibicionista en la lucha contra las drogas.
Reivindicamos la agencia y la soberanía corporal para decidir sobre nuestros consumos, sobre nuestros cuerpos, sobre nuestras vidas, sin ser juzgadas, estigmatizadas ni culpabilizadas
La antropóloga brasileña Luana Malheiro es también madre, mujer y usuaria de sustancias. Trabaja contra las políticas de drogas por su violencia contra los cuerpos de las mujeres y disidencias sexuales, especialmente si son personas negras.
Organizaciones como REMA proponen espacios libres de estigmatización para el consumo de sustancias, un recurso que interesa especialmente a mujeres, migrantes y cuerpos disidentes que reciben una dosis extra de estigma asociado al consumo.
Un estudio pionero realizado en Reino Unido analiza cómo la industria de las bebidas alcohólicas se dirige a ellas, las representa y atrae a las más jóvenes adoptando discursos del posfeminismo, pero sin entrar en temas de salud y desigualdades estructurales
El estigma social hacia las mujeres con consumos problemáticos de drogas y las barreras de acceso al tratamiento las pone en un serio riesgo de exclusión social, con repercusiones económicas, sociales y psicológicas muy duras, que siguen en buena medida invisibilizadas
La determinación presidencial para el año fiscal 2027, enviada al Congreso el 15 de septiembre y divulgada por el Departamento de Estado, ubica a esas naciones dentro de un listado de 23 países.
La campaña de Novig ha provocado la reacción de campeonas olímpicas por sexualizar el deporte femenino, mientras la polémica desplaza el problema central: una empresa de apuestas utiliza el cuerpo de la actriz y la batalla cultural para captar a un público especialmente expuesto a la ludopatía.
Un estudio sobre 129.287 personas adultas publicado en JAMA Network Open observa que quienes iniciaron el tratamiento con 35 días o más de suministro seguían retirando recetas de zolpidem, eszopiclona o zaleplón siete años después en un 18,9 % de los casos, frente al 7,9 % de quienes empezaron con 14 días o menos.
La sustancia, originalmente creada como sedante para elefantes, se vinculó junto a otros dos análogos a más de 12 mil 500 muertes registradas desde 2023 en Estados Unidos.