El doctor Guillermo Burillo es el coordinador del grupo de Toxicología de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), así como médico de Urgencias en el Hospital Universitario de Canarias en Tenerife, y comenta que la sumisión química no solo tiene por qué estar relacionada con las agresiones sexuales, sino que también se emplea para modificar el comportamiento de niños que no duermen, el de ancianos para robarles, por ejemplo.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.