La tendencia al envejecimiento de las personas que usan drogas, especialmente en las personas consumidoras o ex-consumidoras de opiáceos de larga evolución, es una realidad que requiere de una respuesta a las necesidades de esta población.
El consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo están relacionados con signos visibles de envejecimiento físico y parecer más viejo que la edad que se tiene, sugiere una investigación publicada en la edición digital de 'Journal of Epidemiology & Community Health'.
Científicos de la Universidad de Australia Occidental han descubierto que las drogas de la familia de las anfetaminas, entre las que se encuentran el cristal, el 'speed' o el éxtasis, pueden acelerar el envejecimiento biológico del corazón con independencia de la salud cardiovascular de los consumidores.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.