Los comerciantes tendrán que sacar un permiso de la ciudad para venderlos y pedir una identificación que pruebe la edad del comprador. Al mismo tiempo la ordenanza prohíbe la venta de tabaco y cigarros electrónicos a menores de edad en la calle, en camiones de comida u otros medios ambulantes.
Portavoces del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) creen que, al contener nicotina, deberían estar «regulados como un medicamento y venderse en farmacias». Las tabacaleras, por su parte, apuestan por su sometimiento a las normas ordinarias de sus productos.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.