La "guerra contra el narco" dura ya casi medio siglo y no da señales de acabar, como tampoco el narcotráfico. La producción de coca se ha disparado, el apetito de EEUU y Europa es insaciable y México bate récords de asesinatos
Una nueva investigación de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, en Estados Unidos, muestra que los recuerdos perturbadores que asocian las señales ambientales con el uso de drogas reducen significativamente los comportamientos de búsqueda de drogas en ratas, lo que abre un potencial camino para desarrollar terapias más efectivas para prevenir la recaída.
Washington muestra su preocupación por el incremento del cultivo de coca. La producción de hoja de coca y de cocaína en Colombia no para de crecer a pesar de los esfuerzos del Gobierno y de las millonarias aportaciones de EE.UU. desde hace dos décadas para luchar militarmente contra el narcotráfico.
Los beneficios que proporciona a los usuarios de drogas inyectables la asistencia frecuente a estas salas subrayan la necesidad de mantener las salas actuales y promover la apertura de otras en países europeos donde todavía no están disponibles
En 1990, un gramo de cocaína pura costaba en torno a 198 dólares en las calles de Estados Unidos. Diecisiete años después, ese mismo gramo costaba 98 dólares, un 80% menos.
En el estudio, publicado en 'Nature Biomedical Engineering', un equipo de investigación de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos, dirigido por Ming Xu, profesor de Anestesiología y Cuidados Críticos, y Xiaoyang Wu, profesor asistente en el Departamento de Investigación del Cáncer de Ben May, describen un enfoque novedoso que fue capaz de sofocar el deseo de consumir cocaína y protegerse contra una sobredosis cuando se probó en ratones.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.