Investigadores encontraron que ambas adicciones afectan el funcionamiento de las mismas áreas cerebrales que permiten, por ejemplo, controlar los impulsos.
La ingesta de una dosis de cocaína genera cambios en varias zonas cerebrales. Las áreas alteradas se vinculan con la toma de decisiones y el aprendizaje.
¿Tiene el tabaco el mismo efecto sobre el cerebro que sobre el cuerpo? La respuesta es sí, incluso peor. Un estudio realizado sobre casi 9.000 personas ha comprobado que el tabaco daña la memoria, la capacidad de aprendizaje y de razonamiento.
Una investigación de la Universidad Rovira i Virigili muestra que los recién nacidos que han estado expuestos a la nicotina presentan peores respuestas fisiológicas, sensoriales, motoras y atencionales.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.