Además, estos centros deberían disponer de servicios de reducción de daños por consumo drogas para proteger a la población reclusa frente al VIH y la hepatitis C
Los tranquilizantes sin recetas son la única sustancia psicoactiva (la más empleada por detrás del tabaco y el cannabis) cuyo uso se ha visto incrementado en los últimos años.
La reforma impulsada por el Gobierno de República Checa para trasladar la coordinación de la política de drogas al Ministerio de Salud ha generado críticas entre profesionales y antiguos responsables del sector.